miércoles, 24 de abril de 2013

CAPÍTULO 8: KONTSEJUTIK, REVISTA ¿LOCAL?

La revista Kontsejutik es la muestra de que lo que ha sucedido a ZUM con el programa de fiestas (negar su realización y gestión a una empresa del pueblo y llevarlo fuera) no es un caso aislado.

Kontsejutik es una revista municipal cuya publicación empezó en febrero de 2008, en la legislatura gobernada por ANV, con Sotero Plazaola como alcalde.

El primer número salió a la calle sin dar la oportunidad a ninguna de las empresas legazpiarras a presentarse a realizarlo. Desde ZUM Edizioak solicitamos una reunión con el Ayuntamiento para comentar el tema, pues entendíamos que tanto nosotros como cualquiera de las empresas de comunicación locales podía realizar dicho trabajo.

No se nos concedió la reunión alegando que eran los inicios del mandato del nuevo equipo de gobierno y estaban desbordados. Se nos sugirió realizar la reunión más tarde, algo a lo que accedimos.

De todas formas, a las pocas semanas nos enteramos por otros conductos de que Kontsejutik se realizaba en una empresa de Oiartzun que, gracias a su tendencia, realizaba las revistas de varios ayuntamientos gobernados por la Izquierda Abertzale. Con una mezcla de indignación y vergüenza, decidimos dejar de lado el asunto, ya que quedaba más que claro que la adjudicación había sido realizada bajo criterios políticos.

Al pasar Bildu a gobernar el Ayuntamiento de Legazpi, esta revista había sido dejada de lado, salvo un número aislado que se publicó en mayo de 2012, tras las elecciones.

A principios de 2013, cuando quedó claro que ZUM no iba a realizar el programa de fiestas, solicitamos una reunión con el Ayuntamiento en la que expusimos nuestra postura al respecto. Al final de la reunión, aunque no era el motivo por el que habíamos acudido a hablar, sacamos el tema de la revista Kontsejutik, pidiendo a los responsables de cultura que, si hubiera intención de seguir con ella, no cayeran en el error de la anterior corporación y dejaran que las empresas del pueblo pudieran tener la posibilidad de participar en su elaboración, en vez de concederla a dedo a una empresa de su tendencia política.

La respuesta de los responsables de cultura fue que esa observación no venía a cuento y que, además, de momento no había intención de retomar dicha revista.

Para nuestra sorpresa, pocos días más tarde recibimos una llamada del Ayuntamiento en la que se nos solicitaba un presupuesto para la elaboración de la revista Kontsejutik, además la intención era publicarla cada dos meses a partir de ahora.

Presentamos un presupuesto lo más ajustado posible puesto que, como empresa, sería muy interesante para nosotros elaborar la revista municipal de nuestro pueblo.

Quiero subrayar que, además de presentar el presupuesto, comuniqué personalmente a los responsables de cultura que, a pesar de que como empresa era interesante para nosotros entrar en dicho trabajo, como legazpiarra, como Josema Azpeitia, me parecía absurdo que hoy en día se edite una revista municipal. Es un gasto terrible para las arcas municipales y supone un gasto de papel injustificable en un Ayuntamiento que persigue una filosofía de no generar basuras. Las anteriores corporaciones no tenían necesidad de editar una revista municipal para informar sobre su actividad y se valían de los medios de comunicación para ello. De hecho, hoy en día hay más medios de comunicación que nunca (Gida, Goiberri, Urola Telebista, Diario Vasco, Noticias de Gipuzkoa...) que ofrecen una amplia información sobre la actividad municipal, por lo que resulta más absurdo que nunca realizar dicho gasto, tanto económico como ecológico.

A las pocas semanas fuimos convocados al Ayuntamiento. Volvimos a sorprendernos cuando se nos comunicó que nuestra propuesta era "la más interesante desde el punto de vista económico" pero "la revista iba a ser realizada por una empresa de Orio".

Al pedir aclaraciones, se nos explicó que dicha empresa había presentado un plan de comunicación más ambicioso que incluía, además de la elaboración de la revista, la redacción de notas de prensa, la renovación de la página web, el realizar ruedas de prensa, etc... es decir, un plan de comunicación integral.

Respondimos que eso no era lo que se había pedido a nuestra empresa, y que si el Ayuntamiento quiere un plan de comunicación con notas de prensa y página web, hay empresas en el pueblo que pueden realizarlo.

La respuesta de los responsables de cultura fue que la empresa que va a realizar el plan de comunicación es muy profesional y tienen muy buenas referencias de ella, por lo que se había decidido concederle el plan, y la realización de la revista, para dos años.

La empresa de Orio es Kultur Atelier, empresa que trabaja para otros ayuntamientos gobernados por la Izquierda Abertzale, como Donostia entre otros, por lo que tristemente pudimos comprobar que la posibilidad de que Bildu no repitiera con la revista municipal el error cometido por la anterior corporación de ANV se esfumaba como el humo. Quedó claro que las empresas del pueblo no vamos a entrar en la revista de infomación municipal del pueblo. Una contradicción que se repite legislatura tras legislatura.

Ante estos hechos, mi opinión personal es la siguiente:

- La decisión de entregar la revista y el plan de comunicación a una empresa de fuera de Legazpi ya estaba decidida antes de que desde ZUM recordáramos al Ayuntamiento lo sucedido anteriormente con la revista Kontsejutik.

- Para disimular y dar una imagen de apertura, el Ayuntamiento nos pidió el presupuesto de realización de dicha revista (llama la atención que al contrario que en el caso del programa de fiestas, en este caso ninguna otra empresa del pueblo recibió dicha petición de presupuesto, algo muy clarificador)

- A pesar de que ofrecemos una propuesta muy ventajosa, el Ayuntamiento no puede concedernos la realización de la revista, porque ya está concedida.

Por lo tanto, y volviendo a las declaraciones del alcalde en el pleno de marzo que se comentan en el capítulo anterior, hay que decir a Kepa Urzelai que no, que a las empresas del pueblo no se les ha dado "opción" para entrar en el Plan de Comunicación de su pueblo. Las empresas del pueblo no se han enterado de la existencia del Plan de Comunicación ni de la edición de la revista Kontsejutik hasta que todo se ha puesto en marcha, y nosotros no nos hubiéramos enterado tampoco si no se nos hubiera ocurrido mencionar oportunamente en una reunión la revista municipal.

Resumiendo:

- Legazpi va a contar con una revista municipal cuyos contenidos van a ser decididos por una empresa de Orio elegida a dedo. Tal vez, sugiero, en vez de "Kontsejutik" debería llamarse "Orioko kontsejuak". Sería más adecuado.

- Dicha empresa, situada a 75 kilómetros de Legazpi, será la encargada de coordinar qué informaciones de nuestro Ayuntamiento debemos conocer los legazpiarras, de qué manera y cuándo.

- A muchos legazpiarras se nos queda la cara de besugo (de Orio) al comprobar cómo el gobierno municipal de Legazpi mantiene comportamientos (concesiones a dedo a empresas del entorno, mentiras o medias verdades...) que siempre habían criticado al resto de partidos. Si el también oriotarra Jorge Oteiza levantar la cabeza, gritaría con más fuerza que nunca: "Quosque Tandem...!!" (¿Hasta cuándo?!!!)