jueves, 25 de abril de 2013

CAPÍTULO 9: POSTDATA: NUEVO KONTSEJUTIK


Postdata: La llegada, ayer, a mi buzón del segundo número de la "nueva etapa" de Kontsejutik, no hace sino reafirmarme en mis convicciones sobre dicho boletín municipal: se trata de un gasto totalmente innecesario y evitable. La sección "Galdetu lasai" que se presentó como un espejo de la pluralidad del pueblo no cuenta más que con una breve consulta sobre deposiciones caninas (mierdas de perro) y una carta sobre el tema de los residuos totalmente de acuerdo con las tesis del Ayuntamiento. Las secciones Zer berri?, Elkarrizketa y Erreportajea ofrecen temas ampliamente tratados anteriormente por el resto de medios de comunicación, muchas veces de manera más amplia y con más fotografías que en Kontsejutik. Y las páginas dedicadas al resto de partidos, que dotarían de una pluralidad real a la revista se limitan a una columna de menos de media página por partido cuando con la anterior corporación de ANV cada partido tenía una página completa para expresar su opinión.






Es una revista que hace la competencia a los medios de comunicación, que son los encargados de dicha labor, además dicha competencia la hace tarde y mal. De hecho, uno de los elementos que podría ser la parte más interesante de la revista, las excelentes fotografías de Josu Altzelai, están totalmente desaprovechadas en un formato de revista en el que podrían lucir mucho más.

Éste sí que es un gasto que se podría evitar y supondría un ahorro considerable para dedicarlo a "las diferentes fiestas que se celebran a lo largo del año", y no lo que se ha hecho con el programa. El ahorro, oficialmente, sería de más de 7.000 euros que ahora salen de las arcas municipales para sufragar este capricho del gobierno. Además, no sólo se ahorraría este gasto a los legazpiarras, gasto que sospecho que en realidad es mucho mayor, si a los 7.000 euros añadimos el porcentaje del coste del "Plan de Comunicación" imputable a Kontsejutik además de otros gastos (buzoneo, fotografías externas, etc...). No sólo se ahorraría dicho gasto a los legazpiarras, decía, sino que al dejar de publicarse este boletín institucional directamente se generaría menos basura, en todos los sentidos de la palabra. (Zaborrik onena, sortzen ez dena!).